lunes, 16 de diciembre de 2013

Irene Villa: "Yo he perdonado a quienes me hicieron esto y por eso soy feliz"

17 de octubre de 1991. Espa?a se despierta con el ruido ensordecedor de otra bomba de ETA en la capital. A los pocos minutos, ambulancias, coches de la Polic?a, helic?pteros, bomberos... Tras el caos inicial comienzan a tenerse los primeros detalles del nuevo atentado. Se sabe que ha ocurrido en un humilde barrio madrile?o, el de Aluche. Y llegan las primeras im?genes. Terribles. Una ni?a de 12 a?os, ensangrentada y mutilada, sin piernas, sin tres dedos de una mano, yace inconsciente sobre el asfalto junto a una mujer, que trata de levantarse sin ?xito. A ella le faltan una pierna y un brazo. Son madre e hija. Acaban de sufrir un brutal atentado. Se dirig?an al colegio de la peque?a sin darse cuenta de que una bomba lapa les acompa?aba en los bajos del veh?culo. A los pocos segundos de arrancar, estalla por los aires. Ese mismo d?a, la ETA m?s sanguinaria asesina con otra bomba lapa al comandante del Ej?rcito de Tierra, Francisco Caballar.

Poco despu?s de que las televisiones muestren una y otra vez unas dur?simas im?genes que hieren la sensibilidad de todo un pa?s, se confirma la identidad de la peque?a. Se trata de Irene Villa Gonz?lez,? hija de la funcionaria de la Direcci?n General de la Polic?a, Mar?a Jes?s Gonz?lez y de Luis Alfonso Villa. La bomba le deja en un coma profundo del que despertar? milagrosamente tres d?as despu?s. Imposible olvidar la primera vez que vemos su sonrisa desde la cama de un hospital y ajena todav?a a que su vida va a dar un vuelco a partir de ese instante.

Han pasado 22 a?os desde aquel atroz atentado de ETA e Irene Villa, a quien impresiona a?n tener de frente, se ha convertido en psic?loga, periodista y, sobre todo, una mujer completa y feliz, madre de un ni?o de 16 meses, que ha sido capaz de perdonar a quienes quisieron arrebatarle la vida cuando a?n era una ni?a. Camina con dos pr?tesis y la ayuda de un bast?n, desde que se diese un susto al sufrir una ca?da estando embarazada. A sus 35 a?os, acaba de publicar su novela 'Nunca es demasiado tarde, princesa' (editorial Espasa), con la que busca transmitir al mundo entero que siendo optimista, vital y positiva no hay barrera en la vida que no se pueda superar. Ella lo sabe bien. El libro es una aut?ntica inyecci?n de realidad que habla de violencia, sexo, drogas, siempre con un mismo hilo conductor: la propia Irene, que se mezcla en cada uno de los mensajes que transmiten sus p?ginas. Unas p?ginas que emocionan, enganchan y ense?an a valorar lo que uno tiene en la vida.

?C?mo una persona que ha superado una experiencia tan terrible como la tuya puede llegar a tener una vida tan plena?

No desfalleciendo en los momentos en los que te dan ganas de tirar la toalla. Yo he pasado momentos dif?ciles y no solo por mi discapacidad. La gente piensa que no tener piernas es el fin del mundo pero ha habido decepciones peores: una bacteria que no se me curaba nunca y que me tuvo tres a?os con antibi?ticos, una ca?da esquiando que hizo que se me saliera un disco que me imped?a mover el brazo izquierdo... El atentado no fue lo peor, lo peor estaba por venir. Sin embargo, el hecho de no abandonar nunca y de no dejar de sonre?r a la vida, aunque la vida me retara a lo contrario, fue la clave.?

Y la vida te dio una segunda oportunidad...

S?, la verdad. Yo el atentado lo vi de una forma positiva, porque mi madre pensaba que yo estaba muerta y de pronto estaba viva. Aunque no tuviese piernas, vi la vida como un regalo, como dec?a mi querida Mar?a de Villota. A ella le dieron una pr?rroga muy cortita. Y si me dan a m? una pr?rroga como la que me han dado, si Dios quiere hasta que sea viejecita, pues no la voy a desperdiciar.

?Qui?n ha sido tu apoyo en los momentos de pensar en tirar la toalla?

Mi madre siempre ha sido la que ha estado ah?, el ?ngel de mi vida. Ella es la mujer del optimismo, de la alegr?a, de la fuerza y de la sonrisa. Luego tambi?n mi hermana, mi padre, mi pareja... he tenido la suerte de rodearme de la mejor gente.

En alguna ocasi?n has dicho que quieres quitarte de encima la etiqueta de 'v?ctima de ETA', ?es una forma de tratar de olvidar aquello que te cambi? la vida?

S? que es verdad que la etiqueta la tengo y que esa no me lo va a quitar nadie, pero me gustar?a que en vez de como la 'v?ctima de ETA' me conocieran como la periodista, la deportista, la conferenciante o la psic?loga. Yo no digo con esto que haya que olvidar el dolor, porque ser?a como olvidar la memoria de las v?ctimas y eso no es justo. Una an?cdota que me encant? es cuando hace tiempo un hombre se acerc? a m? en Baqueira y me dijo: "?Anda! Si eres la periodista que escribe en 'La Raz?n'"... Aquello me hizo tanta ilusi?n que hasta le di un abrazo y le dije: "Ufff, me acabas de dar una alegr?a... como siempre me dicen que si soy la del atentado...".

?Has sido capaz de perdonar a quienes te pusieron la bomba?

Yo creo que el perd?n es la clave para salir adelante. Si no perdonas, es imposible ser feliz. Yo tengo v?ctimas amigas que me dicen: "No, no, yo es que no perdono... y soy feliz". Pero yo en el fondo creo que siempre te queda una parte del coraz?n herido. Si perdonas, te liberas, descansas y rompes cualquier v?nculo con el que te ha hecho da?o.

?Y entiendes a las v?ctimas que no perdonan?

?C?mo no las voy a entender! Mi padre y mi hermana dicen que no piensan perdonar en su vida. Mi padre dice que al ?l le dejaron a su hija por la mitad y que eso no tiene perd?n de Dios. Yo le entiendo y le digo: "Papi, si no te digo que les perdones por ellos, si es por ti, perdona para hacer borr?n y cuenta nueva...". Yo creo que el perdonar te ayuda a vivir sin rencor, a mirar a lo que ha ocurrido sin odio y sin rabia. Mi padre, sin embargo, al no perdonar, llora cuando habla de aquello y lo pasa fatal. Sin embargo yo he visto esas im?genes mil veces. A esa ni?a en la carretera sin piernas. Y no me transmiten absolutamente nada. Solo pienso: "ostras, ?qu? milagro!". Pero porque he perdonado. Si no, me saldr?a toda la ira. Al pasado solo hay que mirarlo de dos formas: perdonando y agradeciendo. Y esto te lo digo como psic?loga.

?C?mo est?s viviendo las recientes excarcelaciones de etarras a ra?z de la derogaci?n de la 'doctrina Parot'?

Hace tiempo que dej? de opinar de ese tema. He dejado el testigo a otras v?ctimas. Yo pienso que si bien es doloroso, es algo que no se puede cambiar, con lo cual hay que mirar siempre el lado bueno... Y lo bueno es que se reinserten y que no vuelvan a hacer da?o, aunque eso no guste a muchas v?ctimas. Yo creo que s? merecen una segunda oportunidad.

?Qu? hubiera sido de Irene Villa si una bomba de ETA no se hubiese cruzado en su vida?

Ser?a una persona igual de entusiasta y alegre, porque eso lo llevo en los genes desde peque?ita. Pero lo que no habr?a hecho, seguro seguro, es haber viajado a tantos pa?ses,? ni me habr?a tenido que operar tantas veces que tendr?a a los m?dicos en un altar como si fueran ?ngeles en la tierra... Probablemente habr?a tenido una vida feliz y, como dice mi padre: "T? hubieras sido peluquera de Aluche, pero con tus dos piernas". Yo le digo siempre: "Pero, pap?, mira que eres bestia, en vez de ver lo bueno...". Mi madre, por ejemplo, lo ve al rev?s. Ella siempre me dice: "Bueno, hija, no tienes piernas, pero igual por eso has podido ayudar a tanta gente en tantos pa?ses con tu mensaje". Yo creo que la bomba me hizo m?s fuerte, m?s consciente de las cosas importantes en la vida, y encima me hizo tener un altavoz.

En tu caso, la autoestima es algo que trabajas d?a a d?a...

Claro, porque ocurren cosas y una es d?bil. Pero el objetivo en la vida es no sufrir. Por mucho que la gente te haga creer que es tener un buen trabajo, ganar dinero y tener un coche buen?simo, lo importante es no sufrir, aprovechar cada momento, disfrutar de cada instante, crecer, comprometerte con los dem?s...

Eres un ejemplo de solidaridad hacia los dem?s, ?te das cuenta del papel tan importante que tienes para otras personas?

La verdad es que me gusta que digas eso, porque siempre me he sentido comprometida con gente que sufre violencia, las mujeres en especial, pero me he dado cuenta de que no solo quienes hemos sufrido un acto violento necesitamos ayuda y apoyo, sino todo el mundo necesita en alg?n momento de su vida un empuj?n. Y no nos damos cuenta de que la soluci?n la tenemos dentro de nosotros mismos. Y me gusta ayudar a ver a la gente a ver eso.

?Por qu? te dio por empezar a esquiar?

Para demostrar a otra gente con discapacidad que se puede hacer deporte. Al final, la sorpresa me la llev? yo, cuando la directora de la federaci?n me dijo: "No hay categor?a femenina de esqu? en silla. Somos las que somos y tenemos que lanzarnos a competir". Y yo: "?Pero qu? dices! ?si yo me mato por las pistas! ?si voy acojon?! ?si voy frenando y girando todo el rato!"... (Risas) Bueno, pues gracias a ese empujoncito, me lanc? a la competici?n, o sea que no fue 'motu propio'. Lo que s? fue 'motu propio' fue seguir esquiando despu?s tras haber tenido a mi hijo Carlos y haber ganado as? el mejor broche de oro de mi vida de una lucha ardua con muchas l?grimas y ca?das.

Y tambi?n te ha dado por escribir novelas... ?c?mo est? siendo la acogida de 'Nunca es demasiado tarde, princesa'?

Buen?sima, imag?nate... ?ya va por la tercera edici?n y se est? agotando rapid?simo! Estoy muy contenta. Para m? el ?xito es cuando alguien te dice: "Me da pena terminarme tu libro, porque me est? enganchando, emocionando, transmitiendo...". ?Es que eso es lo que buscaba! Es un cuento con muchos cuentos unidos por un hilo conductor que es nuestra vida familiar y contiene muchos mensajes. Hay un personaje, por ejemplo, que sufre una enfermedad, pero que se ha buscado ella misma por una actitud negativa ante la vida, hay adicciones, violencia...

Irene, ?c?mo te ha sentado la maternidad?

Genial. Lo mejor de mi vida ha sido Carlos y ojal? que tenga m?s hijos, porque nada es comparable a la maternidad. Nos ense?an siempre a que la vida es trabajar, competir, estar guap?simas, j?venes, hermosas... Pero nadie nos dice que la vida es tener hijos. Es como que no est? de moda, como que los hijos estorban para triunfar en la vida... Que me perdonen las superwoman emprendedoras, pero al final lo ?nico que vamos a dejar en este mundo, y me duele cuando pienso en gente que no puede tenerlos, son los hijos. La fortuna, los enseres, las casas que dejas... ?eso para que sirve? ?Eso no vale 'pa n?'!

?Cu?les son tus metas ahora?

Me encantantar?a tener m?s hijos, seguir esquiando, continuar escribiendo, llevar mi libro a Iberoam?rica y que guste tanto como aqu?... Por cierto, me he cuidado muy mucho de no poner un solo verbo 'coger', ya que en Argentina, donde lo voy a presentar pr?ximamente, es una palabra con otro significado... En fin, me encantar?a seguir siendo un altavoz para la gente desde todos los medios donde trabajo: la COPE, La Raz?n y, ahora tambi?n en Yo Dona, donde comienzo una colaboraci?n que me hace much?sima ilusi?n. Soy muy afortunada.


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