Entre los procedimientos estéticos a los que Alves se ha sometido, están cirugías de nariz, liposucción, implantes de pectorales y bótox al por mayor.
Según relata el periódico Los Andes (Arg) Alves heredó el dinero de su familia y sufre un trastorno de ansiedad: asegura que quiso usar toda la plata para cambiar algo que odia, y que es él mismo.

Alves, quien trabaja como asistente de vuelo, confiesa que no puede detener su búsqueda por el rostro y cuerpo perfectos, a pesar de haber puesto en riesgo su vida en varias ocasiones; en la última estuvo a punto de perder la vida tras un procedimiento cuyos resultados fueron fatales.
El brasileño cuenta que intentó lograr su meta de perfección haciendo ejercicio, se inscribió en el mejor gimnasio de Brasil y contrató un entrenador personal, pero su cuerpo no respondía tan rápido como hubiera querido.



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