Mostrando entradas con la etiqueta otros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta otros. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de diciembre de 2013

El #UNSelfie y otros maneras los "Millennials" apoyan dando el martes

"Selfie" puede ser palabra del diccionario de Oxford del año, pero hoy conmemora el día de la "unselfie". Y jóvenes benefactores sociales, en particular, están negociando en cara de pato por este más altruistas foto OPP.

El movimiento "UNselfie" está proliferando rápidamente como parte de la segunda anual dar martes, una jornada nacional de dar destacando digno causas y organizaciones no lucrativas, había lanzada por Nueva York 92nd Street Y y las Naciones Unidas.

Para animar a la gente a participar en actividades caritativas, Giving martes pide a los usuarios publicar una foto de "#UNselfie" en los medios sociales--una imagen destacando la causa que apoyan. Desde celebridades a interpolaciones, el movimiento de los medios sociales está plenamente en marcha.

Mira más abajo para ver el mejor UNselfies y ¿qué causa la gente joven la atención sobre el blog en vivo. ¿Quieres ser parte del movimiento #UNselfie? Involucrarse en dar martes.

Suscríbete

ver articulo original aqui

martes, 26 de noviembre de 2013

Miles de manifestantes rodean otros cuatro ministerios de Tailandia

En base a estas informaciones, miles de personas se han concentrado frente a las sedes de Agricultura y Transportes, mientras que los empleados de dichas dependencias han sido informados de que han de volver a casa hasta que se ponga fin a la situaci?n.

Por otra parte, los manifestantes que ocuparon el lunes el Ministerio de Exteriores marco de las protestas contra el Gobierno de la primera ministra, Yingluck Shinawatra, han acordado abandonar el edificio, seg?n ha informado el diario tailand?s 'The Nation'.

El acuerdo ha sido alcanzado durante una reuni?n entre el l?der de las protestas, Nithithorn Lamleua, y varios altos cargos de dicho ministerio. En total, unas 300 personas irrumpieron en el edificio, lo que provoc? la suspensi?n de sus actividades.

En respuesta, Yingluck ampli? la Ley de Seguridad Interior para cubrir m?s zonas de Bangkok, Nonthaburi, justo al norte, y distritos hacia el este, entre ellos en el que se encuentra el principal aeropuerto de la capital.

En un discurso televisado a la naci?n ante las protestas antigubernamentales, explic? que tom? la decisi?n "por los acontecimientos en curso". La ley permite a las autoridades imponer toque de queda, operar puestos de control, restringir movimientos de protesta y actuar de forma r?pida si las manifestaciones se descontrolan.

Por otra parte, la primera ministra advirti? de que la ocupaci?n de los ministerios de Exteriores y de Finanzas por parte de los manifestantes antigubernamentales suponen una amenaza para la estabilidad del pa?s.

No obstante, prometi? que el Gobierno no recurrir? a la fuerza contra los manifestantes que han ocupado los edificios oficiales e inst? a los funcionarios a seguir trabajando pese a las protestas.


ver fuente del articulo

jueves, 29 de agosto de 2013

Senador UDI admite que gobierno militar fue una dictadura y dice que es necesario que sectores pidan perdón y otros perdonen

El senador de la UDI, Hernán Larraín, admite que el gobierno militar fue una dictadura, ya que “no fue una democracia, y del punto de vista de la ciencia política, lo que no es democracia es un gobierno de facto”, añadiendo que en el país existe una buena convivencia entre los chilenos, pero que existen sectores donde la reconciliación no se da en plenitud, por lo que es necesario que algunos pidan perdón y otros perdonen.

En declaraciones a La Tercera, el legislador gremialista explica que la discusión existente entre si hay que llamar régimen militar, gobierno militar o dictadura se debería resolver con facilidad, ya que a su juicio “fue un gobierno militar, pero, sin lugar a dudas, fue una dictadura, no fue una democracia, y del punto de vista de la ciencia política, lo que no es democracia es un gobierno de facto. Quizás al final, cuando hubo Constitución y un mayor ordenamiento jurídico, se atenuó ese hecho. Pero fue técnicamente una dictadura. Creo que no debiéramos quedarnos en análisis pequeños. Por ejemplo, si fue pronunciamiento. No. Fue un golpe de Estado, hecho y derecho”.

Y agregó que los chilenos tienen muy claro lo que pasó durante ese periodo, pero que “el grueso de los chilenos está preocupado de la vida cotidiana y no quedan presos del pasado. La gente continúa viviendo y Chile sigue hacia el futuro. Por eso es importante hacer esfuerzos para entender que hubo responsabilidades que obligan al esclarecimiento y a actos de la justicia. Pero que también en lo humano se dé origen a señales de reconciliación. Quizás no hemos sido suficientemente enfáticos y parte de eso tiene que hacerse con pedir perdón, lo que requiere mucha humildad, pero también en perdonar, lo que también requiere una dosis de generosidad”.

En ese sentido, Larraín precisa que en el país ha habido una buena convivencia, aunque existen sectores donde la reconciliación no se da con plenitud y “cualquier hecho reflota un dolor profundo, como si hubiese ocurrido ayer. Uno se pregunta si ha transcurrido el tiempo suficiente, o si se requieren otros elementos, como los procesos de verdad y justicia en tribunales y las comisiones Rettig y Valech. Probablemente, no están todas las heridas cerradas”.

Respecto a lo ocurrido con el general (R) Cheyre y que sectores de la izquierda no lo ven como el militar que hizo gestos en derechos humanos y que ahora se hacen cuestionamientos éticos a su actuar en 1973, el senador oficialista explica que esos hechos cambian la situación. Sin embargo, estima que de acuerdo a lo acreditado por la justicia, “no tuvo responsabilidad alguna en situaciones que fueran reñidas con la ley o la moral. Además, sin lugar a dudas, hizo esfuerzos muy significativos para comprometer al Ejército con la verdad, colaborar con la justicia, en admitir los hechos y hacer un esfuerzo para recuperar el lugar del Ejército”.

Además, explica que no le parece que se pueda hacer un cuestionamiento ético al actuar de Cheyre en el caso Lejderman, afirmando que el hecho de llevar a un niño a un convento es un “acto de humanidad. Si hubiera participado en la muerte de sus padres, por cierto habría sido una acto hipócrita, pero no habiendo tenido esa participación, no me parece un dilema moral”.

Ante las afirmaciones de Michelle Bachetel respecto a que falta un cara a cara con la verdad de otros sectores políticos, Larraín expone que “no es el minuto de estar sustanciando responsabilidades de esa forma. Prefiero pensar que todos debemos hacer un esfuerzo. Pero se han hecho gestos. La UDI hizo un importante trabajo y emitió un documento, La paz ahora (2003), para colaborar en este proceso de reconciliación. Si seguimos en esa línea de buscar responsabilidades, no faltarán quienes dirán que ustedes que legitimaron la violencia como socialistas en el Congreso de Chillán del 67. Pero no creo que eso ayude. Prefiero decir que todos tuvimos responsabilidades, unos más y algunos gravísimas”.


ver artículo original aquí

Senador UDI admite que gobierno militar fue una dictadura y dice que es necesario que sectores pidan perdón y otros perdonen

El senador de la UDI, Hernán Larraín, admite que el gobierno militar fue una dictadura, ya que “no fue una democracia, y del punto de vista de la ciencia política, lo que no es democracia es un gobierno de facto”, añadiendo que en el país existe una buena convivencia entre los chilenos, pero que existen sectores donde la reconciliación no se da en plenitud, por lo que es necesario que algunos pidan perdón y otros perdonen.

En declaraciones a La Tercera, el legislador gremialista explica que la discusión existente entre si hay que llamar régimen militar, gobierno militar o dictadura se debería resolver con facilidad, ya que a su juicio “fue un gobierno militar, pero, sin lugar a dudas, fue una dictadura, no fue una democracia, y del punto de vista de la ciencia política, lo que no es democracia es un gobierno de facto. Quizás al final, cuando hubo Constitución y un mayor ordenamiento jurídico, se atenuó ese hecho. Pero fue técnicamente una dictadura. Creo que no debiéramos quedarnos en análisis pequeños. Por ejemplo, si fue pronunciamiento. No. Fue un golpe de Estado, hecho y derecho”.

Y agregó que los chilenos tienen muy claro lo que pasó durante ese periodo, pero que “el grueso de los chilenos está preocupado de la vida cotidiana y no quedan presos del pasado. La gente continúa viviendo y Chile sigue hacia el futuro. Por eso es importante hacer esfuerzos para entender que hubo responsabilidades que obligan al esclarecimiento y a actos de la justicia. Pero que también en lo humano se dé origen a señales de reconciliación. Quizás no hemos sido suficientemente enfáticos y parte de eso tiene que hacerse con pedir perdón, lo que requiere mucha humildad, pero también en perdonar, lo que también requiere una dosis de generosidad”.

En ese sentido, Larraín precisa que en el país ha habido una buena convivencia, aunque existen sectores donde la reconciliación no se da con plenitud y “cualquier hecho reflota un dolor profundo, como si hubiese ocurrido ayer. Uno se pregunta si ha transcurrido el tiempo suficiente, o si se requieren otros elementos, como los procesos de verdad y justicia en tribunales y las comisiones Rettig y Valech. Probablemente, no están todas las heridas cerradas”.

Respecto a lo ocurrido con el general (R) Cheyre y que sectores de la izquierda no lo ven como el militar que hizo gestos en derechos humanos y que ahora se hacen cuestionamientos éticos a su actuar en 1973, el senador oficialista explica que esos hechos cambian la situación. Sin embargo, estima que de acuerdo a lo acreditado por la justicia, “no tuvo responsabilidad alguna en situaciones que fueran reñidas con la ley o la moral. Además, sin lugar a dudas, hizo esfuerzos muy significativos para comprometer al Ejército con la verdad, colaborar con la justicia, en admitir los hechos y hacer un esfuerzo para recuperar el lugar del Ejército”.

Además, explica que no le parece que se pueda hacer un cuestionamiento ético al actuar de Cheyre en el caso Lejderman, afirmando que el hecho de llevar a un niño a un convento es un “acto de humanidad. Si hubiera participado en la muerte de sus padres, por cierto habría sido una acto hipócrita, pero no habiendo tenido esa participación, no me parece un dilema moral”.

Ante las afirmaciones de Michelle Bachetel respecto a que falta un cara a cara con la verdad de otros sectores políticos, Larraín expone que “no es el minuto de estar sustanciando responsabilidades de esa forma. Prefiero pensar que todos debemos hacer un esfuerzo. Pero se han hecho gestos. La UDI hizo un importante trabajo y emitió un documento, La paz ahora (2003), para colaborar en este proceso de reconciliación. Si seguimos en esa línea de buscar responsabilidades, no faltarán quienes dirán que ustedes que legitimaron la violencia como socialistas en el Congreso de Chillán del 67. Pero no creo que eso ayude. Prefiero decir que todos tuvimos responsabilidades, unos más y algunos gravísimas”.


ver artículo original aquí