domingo, 17 de noviembre de 2013

Wang y la 'guerra' de los vapeadores: Un ciudadano chino controla las patentes de los cigarrillos electrónicos

La historia de Wang es la de quien aprende y saca provecho de sus errores. Siempre se dedic? a los negocios de importaci?n y venta. De hecho es propietario de ocho t?picos comercios orientales en la provincia de Valencia.Y ahora ha dado la vuelta a la realidad como un calcet?n: A los hombres de negocio chinos siempre se les acus? de no respetar las patentes y de copiar todo lo copiable. Y ?l aprendi? hace cinco a?os, en bolsillo propio, que las patentes est?n para algo: un empresario espa?ol le impidi? vender en Espa?a 100 contenedores de patinetes de dos ruedas que hab?a importado. La raz?n es que ese empresario espa?ol los ten?a registrados. Ahora sabe que quien registra la patente controla el mercado. Y quiere aprovecharlo.

Puede que sea la historia del m?s avispado propietario de 'Todo a 100'. Pero solo hac?a falta observar la realidad. El cigarrillo electr?nico est? conquistando un n?mero creciente de adeptos en todo el mundo. Las ventas despegaron en los ?ltimos a?os, abriendo un mercado global de m?s de 1.500 millones de euros, seg?n Euromonitor, empresa de an?lisis econ?mico. Casi nada. Y en Europa, m?s cerca, ese consumo genera 500 millones de euros de facturaci?n gracias a los cinco millones de 'vapeadores' -que as? se llama esto de fumar vapor en teor?a inocuo para la salud- del continente. En Espa?a su numero ya sobrepasa los 200.000.?

Para hacernos una idea de la importancia del negocio de Wang debemos pensar que cada mes se multiplica por dos el n?mero de tiendas de algunas marcas dedicadas a este negocio.

NEGOCIO FLORECIENTE: ESTALLA LA 'CONTIENDA'

La moda lleg? a Espa?a hace tiempo ?y causa furor como placebo o como supuesto remedio para dejar de fumar cigarrillos de tabaco aut?ntico, sin renunciar al placer de inhalar humo. Por eso, los estanqueros pusieron el grito en el cielo. Ellos quer?an vender tambi?n estos artilugios. Y el Gobierno lo aprob? hace unas semanas. Y es que los cigarrillos electr?nicos no tienen los mismos grav?menes fiscales que los de tabaco (y sus labores). Todo son ventajas para Wang. "Mi intenci?n ha sido, ante todo, ordenar cierto caos en este sector y defender a los profesionales", ha dicho siempre.

El industrial, eso s?, se encontr? con la oposici?n de muchos establecimientos a los que envi? el consabido burofax para pedirles que dejaran de verderlos o de lo contrario les exigir?a 100.000 euros de indemnizaci?n a cada uno. Y dice que seguir? registrando patentes, hasta tener en breve m?s de 200.

Pero claro, algunas franquicias de venta de cigarrillos electr?nicos, que aglutinan cerca de medio centenar de tiendas, plantaron una guerra judicial al empresario?Yi Hu Wang Ji para despojarle de los derechos de exclusividad adquiridos con el registro del dise?o industrial de 137 cigarrillos y sus accesorios. ?Lo consiguieron?

Alejandro Rodr?guez, socio de la?franquicia Happy Smoky, fue uno de los primeros empresarios que recibi? en sus establecimientos el burofax que le advert?a de que estaba infringiendo la Ley de Patentes espa?ola por comercializar sin compensaci?n determinados 'vapeadores'.?Fue tambi?n uno de los industriales que pleitearon y discutieron ese derecho a Wang. Pero hace una semana se convenci? que hab?a perdido la guerra:?"No hay nada que hacer, es la ley. Hay que ser razonable y hemos entendido que hay que cumplir. No se puede tener bloqueado un mercado. Por eso hemos pactado con el due?o de la patente".

Junto a otros empresarios cre? la Asociaci?n Espa?ola de Empresarios de Cigarrillos Electr?nicos (Aeece), inscrita en el registro del Ministerio del Interior este mismo lunes y que representa a unos 58 franquiciados. Rodr?guez admite que la entrada en escena de Wang Ji y su exclusividad han obligado a "acelerar los tr?mites para poner en marcha la asociaci?n, algo que ya se estaba fraguando pero que habr?a ido m?s despacio de no presentarse el problema". Al final, consiguieron un acuerdo aceptable para todas las partes: Las franquicias pagar?an 800 euros al a?o, por cada tienda asociada, a Wang Ji, que saborea los primeros frutos de su nuevo estatus de millonario y esa victoria parcial.

La firma de ese acuerdo y el?contrato con un grupo de franquiciadores y tiendas de toda Espa?a al llegar a un acuerdo econ?mico para ceder temporalmente los derechos de comercializaci?n de esos cigarrillos electr?nicos con la primera asociaci?n del sector, creada y presidida por un valenciano que representa a 58 franquiciados de toda Espa?a y a la que ya han solicitado adherirse 25 marcas distribuidoras. Con esa firma, Wang Ji da luz verde a que una parte, a?n minoritaria, de vendedores de cigarrillos electr?nicos lo hagan a partir de este momento sin vulnerar su derecho exclusivo.

Por supuesto hay quien se lleva las manos a la cabeza. Son los incr?dulos que desconf?an de que este avispado comerciante chino no quiera sacar mucho m?s rendimiento a sus patentes. "Mi cliente es muy razonable y ha preferido un acuerdo regular que un desacuerdo. Por eso el precio acordado es bajo. No queremos provocar un cese de la actividad", asegura Vicente Quilis, el abogado que protege los intereses del se?or Wang.?

Tambi?n hay otras empresas y franquicias que se siguen negando a pagar la patente. Sobre esta cuesti?n, el abogado de Wang asegura que "el ?ltimo paso, el indeseable, que es acudir a la v?a penal, lo estamos considerando. La Ley es la Ley. O se cumple o se cambia". Puede que queden emociones fuertes y malos humos que disipar en una guerra en la que a?n no se ha producido la ?ltima batalla.?

?Se fumar? la pipa de la paz?


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