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lunes, 2 de diciembre de 2013

Guerra en Siria: Casi 126.000 muertos por el conflicto

El ?ltimo balance del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos eleva a 125.835 los muertos documentados en incidentes violentos desde que comenz? la guerra civil siria, en marzo de 2011, aunque advierte de que la cifra real seguramente sea muy superior.

El Observatorio, una organizaci?n con sede en Londres, pero con una amplia red de informadores dentro del pa?s ?rabe, informa de que m?s de una tercera parte de las v?ctimas mortales, 6.627, eran menores de edad.

Adem?s, informa que los milicianos insurgentes muertos son 27.746, incluidos m?s de 6.000 combatientes extranjeros o no identificados, y de 50.430 soldados y paramilitares afines al r?gimen del presidente Bashar al Assad.

"Las cifras probablemente sean mucho m?s altas porque a menudo se oculta el n?mero de insurgentes muertos, especialmente los del Frente al Nusra o del Estado Isl?mico de Irak y del Levante", ha explicado el responsable del Observatorio, Rami Abdelrahman, en declaraciones a Reuters. Tambi?n las fuerzas assadistas minimizan las informaciones sobre sus bajas.

En concreto, Abdelrahman ha afirmado que tienen datos de 40.000 combatientes muertos m?s, aunque en casos no suficientemente documentados.

El Observatorio ofrece tambi?n datos sobre la faceta sectaria de la violencia y cifra en casi 500 los milicianos chi?es extranjeros muertos mientras combat?an por Al Assad. En torno a la mitad de ellos ser?an integrantes de la milicia libanesa Hezbol?.

La organizaci?n aprovecha adem?s para instar al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, y "a toda la gente con conciencia de la comunidad internacional" a incrementar sus esfuerzos para poner fin a la guerra y para "ayudar al pueblo (sirio) en su transici?n hacia un estado democr?tico con libertad, justicia e igualdad".


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domingo, 17 de noviembre de 2013

Wang y la 'guerra' de los vapeadores: Un ciudadano chino controla las patentes de los cigarrillos electrónicos

La historia de Wang es la de quien aprende y saca provecho de sus errores. Siempre se dedic? a los negocios de importaci?n y venta. De hecho es propietario de ocho t?picos comercios orientales en la provincia de Valencia.Y ahora ha dado la vuelta a la realidad como un calcet?n: A los hombres de negocio chinos siempre se les acus? de no respetar las patentes y de copiar todo lo copiable. Y ?l aprendi? hace cinco a?os, en bolsillo propio, que las patentes est?n para algo: un empresario espa?ol le impidi? vender en Espa?a 100 contenedores de patinetes de dos ruedas que hab?a importado. La raz?n es que ese empresario espa?ol los ten?a registrados. Ahora sabe que quien registra la patente controla el mercado. Y quiere aprovecharlo.

Puede que sea la historia del m?s avispado propietario de 'Todo a 100'. Pero solo hac?a falta observar la realidad. El cigarrillo electr?nico est? conquistando un n?mero creciente de adeptos en todo el mundo. Las ventas despegaron en los ?ltimos a?os, abriendo un mercado global de m?s de 1.500 millones de euros, seg?n Euromonitor, empresa de an?lisis econ?mico. Casi nada. Y en Europa, m?s cerca, ese consumo genera 500 millones de euros de facturaci?n gracias a los cinco millones de 'vapeadores' -que as? se llama esto de fumar vapor en teor?a inocuo para la salud- del continente. En Espa?a su numero ya sobrepasa los 200.000.?

Para hacernos una idea de la importancia del negocio de Wang debemos pensar que cada mes se multiplica por dos el n?mero de tiendas de algunas marcas dedicadas a este negocio.

NEGOCIO FLORECIENTE: ESTALLA LA 'CONTIENDA'

La moda lleg? a Espa?a hace tiempo ?y causa furor como placebo o como supuesto remedio para dejar de fumar cigarrillos de tabaco aut?ntico, sin renunciar al placer de inhalar humo. Por eso, los estanqueros pusieron el grito en el cielo. Ellos quer?an vender tambi?n estos artilugios. Y el Gobierno lo aprob? hace unas semanas. Y es que los cigarrillos electr?nicos no tienen los mismos grav?menes fiscales que los de tabaco (y sus labores). Todo son ventajas para Wang. "Mi intenci?n ha sido, ante todo, ordenar cierto caos en este sector y defender a los profesionales", ha dicho siempre.

El industrial, eso s?, se encontr? con la oposici?n de muchos establecimientos a los que envi? el consabido burofax para pedirles que dejaran de verderlos o de lo contrario les exigir?a 100.000 euros de indemnizaci?n a cada uno. Y dice que seguir? registrando patentes, hasta tener en breve m?s de 200.

Pero claro, algunas franquicias de venta de cigarrillos electr?nicos, que aglutinan cerca de medio centenar de tiendas, plantaron una guerra judicial al empresario?Yi Hu Wang Ji para despojarle de los derechos de exclusividad adquiridos con el registro del dise?o industrial de 137 cigarrillos y sus accesorios. ?Lo consiguieron?

Alejandro Rodr?guez, socio de la?franquicia Happy Smoky, fue uno de los primeros empresarios que recibi? en sus establecimientos el burofax que le advert?a de que estaba infringiendo la Ley de Patentes espa?ola por comercializar sin compensaci?n determinados 'vapeadores'.?Fue tambi?n uno de los industriales que pleitearon y discutieron ese derecho a Wang. Pero hace una semana se convenci? que hab?a perdido la guerra:?"No hay nada que hacer, es la ley. Hay que ser razonable y hemos entendido que hay que cumplir. No se puede tener bloqueado un mercado. Por eso hemos pactado con el due?o de la patente".

Junto a otros empresarios cre? la Asociaci?n Espa?ola de Empresarios de Cigarrillos Electr?nicos (Aeece), inscrita en el registro del Ministerio del Interior este mismo lunes y que representa a unos 58 franquiciados. Rodr?guez admite que la entrada en escena de Wang Ji y su exclusividad han obligado a "acelerar los tr?mites para poner en marcha la asociaci?n, algo que ya se estaba fraguando pero que habr?a ido m?s despacio de no presentarse el problema". Al final, consiguieron un acuerdo aceptable para todas las partes: Las franquicias pagar?an 800 euros al a?o, por cada tienda asociada, a Wang Ji, que saborea los primeros frutos de su nuevo estatus de millonario y esa victoria parcial.

La firma de ese acuerdo y el?contrato con un grupo de franquiciadores y tiendas de toda Espa?a al llegar a un acuerdo econ?mico para ceder temporalmente los derechos de comercializaci?n de esos cigarrillos electr?nicos con la primera asociaci?n del sector, creada y presidida por un valenciano que representa a 58 franquiciados de toda Espa?a y a la que ya han solicitado adherirse 25 marcas distribuidoras. Con esa firma, Wang Ji da luz verde a que una parte, a?n minoritaria, de vendedores de cigarrillos electr?nicos lo hagan a partir de este momento sin vulnerar su derecho exclusivo.

Por supuesto hay quien se lleva las manos a la cabeza. Son los incr?dulos que desconf?an de que este avispado comerciante chino no quiera sacar mucho m?s rendimiento a sus patentes. "Mi cliente es muy razonable y ha preferido un acuerdo regular que un desacuerdo. Por eso el precio acordado es bajo. No queremos provocar un cese de la actividad", asegura Vicente Quilis, el abogado que protege los intereses del se?or Wang.?

Tambi?n hay otras empresas y franquicias que se siguen negando a pagar la patente. Sobre esta cuesti?n, el abogado de Wang asegura que "el ?ltimo paso, el indeseable, que es acudir a la v?a penal, lo estamos considerando. La Ley es la Ley. O se cumple o se cambia". Puede que queden emociones fuertes y malos humos que disipar en una guerra en la que a?n no se ha producido la ?ltima batalla.?

?Se fumar? la pipa de la paz?


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lunes, 11 de noviembre de 2013

viernes, 8 de noviembre de 2013

Nueva York y Chicago disputan "la guerra de las alturas" en América

AppId is over the quota
Rafael Cañas

Nueva York, 8 nov (EFE).- Las ciudades de Chicago y Nueva York disputan hoy "la guerra de las alturas", en la que un organismo muy poco conocido debatirá y votará cuál de las dos ciudades tiene el edificio más alto de toda América.

El resultado de la votación del Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano (CTBUH) no se divulgará hasta la próxima semana, pero las dos ciudades con más rascacielos de Estados Unidos y donde la arquitectura de vanguardia está dentro de su ADN están impacientes por saber quién se quedan con el título.

Basta caminar un poco por las atestadas calles neoyorquinas para comprobar que los habitantes de esta ciudad son unánimes acerca de qué ciudad del país tiene el edificio más alto.

"Nueva York, por supuesto", "Nosotros", o "Nueva York debe ser el número uno en esto", son algunas de las respuestas que dieron a Efe algunos de los habitantes de la Gran Manzana, orgullosos del tamaño de su Freedom Tower (Torre de la Libertad).

La ciudad apuesta por este enorme edificio que ocupa el lugar de las Torres Gemelas, y que pone sobre el tapete sus 542 metros de altura, pero solo 417 metros si no se cuenta su aguja, que ha sido instalada durante este año.

En cambio, Chicago contrapone la Torre Willis (que en 1974 bajo el nombre de Torre Sears se hizo con el título del edificio más alto del mundo, perdido hace tiempo en favor de varios edificios asiáticos).

La Torre Willis "solo" alcanza los 442 metros, ya que no tiene aguja, pero presume de tener el piso ocupado más alto y se puede acceder hasta el último de sus 130 pisos, donde hay un observatorio con bar y restaurante muy visitado.

Las normas actuales del CTBUH indican que las antenas no se tienen en cuenta a la hora de contabilizar la altura total, pero sí las agujas.

"Una antena es solo funcional, algo que se coloca en la cima del edificio después de que está acabado", explicó hoy a National Public Radio Anthony Wood, director ejecutivo de ese organismo, con sede precisamente en Chicago.

Por ello, este organismo decidió que las antenas no cuentan para la altura, pero sí las agujas, ya que se consideran que son parte del diseño arquitectónico de los edificios.

Wood apunta también a la posibilidad de que el consejo no se limite a una discusión y una votación, sino que también pueda decidir modificar sus reglas y conceptos.

Mientras tanto, el consejero delegado de la empresa que opera la Torre Willis, Bob Wislow, insiste en que su edificio tiene el piso ocupado más alto, por lo que defiende que "éste es el edificio más alto".

El arquitecto de Freedom Tower, David Childs, aseguró en declaraciones a CBS, que el título no le preocupa, sino que lo que le interesa es el simbolismo: con la aguja, la altura en pies (cada uno de 30,4 centímetros) de su edificio es de 1.776, el año de la Declaración de Independencia de EEUU, origen del nombre de la torre.

Es decir, que este arquitecto quiere que el CTBUH certifique que su edificio tiene los simbólicos 1.776 pies proyectados y alcanzados.

Nueva York mantuvo durante mucho tiempo el título de la ciudad con el mayor rascacielos del mundo gracias al mítico Empire State, pero en 1974 llegó Chicago con la Torre Sears (ahora Willis) para arrebatarle ese honor, algo que luego ha ido pasando por varias ciudades asiáticas.

El edificio más alto del mundo es desde 2010 la torre Burj Khalifa (Dubai), con 828 metros, seguido por las Torres Abraj al Bait de la Meca (Arabia Saudí), con 601.

Con Freedom Tower aún sin certificar por el CTBUH, los ocho rascacielos más elevados del mundo están en Asia, y la Torre Willis solo queda en novena posición.

Si el edificio neoyorquino es catalogado formalmente en 1.776 pies (542 metros), sólo quedará en tercer lugar de la lista mundial.

Con el título global fuera de su alcance, ambas ciudades y sus respectivas torres pelean por el título nacional y continental, aunque la estructura más alta de América (antena incluida) es la Torre CN de Toronto (Canadá), con 553 metros. Siempre depende de criterios a la hora de medir. EFE

rcf/elr/mm


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Alberto Guerra consinti� a Zuria Vega con un ramo de flores

8 de Noviembre del 2013Por: Redacci?n Foto: TVNotas

La actriz le agradeci? el detalle con un tierno beso en los labios.

La bella actriz capitalina Zuria Vega, de 24 años y a quien recientemente vimos en 'Un refugio para el amor', fue captada por la lente de los paparazzi mientras disfrutaba en la terraza de un restaurante de la compañía de su novio, el actor Alberto Guerra, de 31 años.

Durante su estancia en el lugar, el actor de 'Amor cautivo' le demostró a Zuria lo mucho que la quiere e incluso se dejó convencer por una vendedora de flores, a quien le compró un ramo y posteriormente se lo regalo a la histrión.

Una vendedora convenci? a Alberto Guerra que le regalara un ramo de flores a Zuria.

Una vendedora convenci? a Alberto Guerra que le regalara un ramo de flores a Zuria.


A su salida del lugar, la tierna pareja lo hizo de la mano, siendo Alberto el que se encargó de llevar las flores, acción agradecida por Zuria con un tierno beso en los labios. La pareja se dio un tierno beso a su salida del lugar.

La pareja se dio un tierno beso a su salida del lugar.


Cabe recordar que en un inicio la pareja había estado negando su relación, sin embargo, en agosto pasado el propio Alberto nos confirmó su romance, aunque no quiso dar mayores detalles de su relación con la hija de Gonzalo Vega.

"Sí, dejémoslo en claro. Estamos contentos, todo bien. Tenemos tiempo conociéndonos. Los detalles personales los guardo para mí. Llevamos poco tiempo la verdad, estamos en el mejor momento", declaró el actor en respuesta a una fotos que publicamos, en donde los vimos muy juntitos a las afueras de un restaurante de comida japonesa.

As? los captamos antes que confirmaran su relaci?n.

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jueves, 7 de noviembre de 2013

Argentina vuelve a llamar "Inglaterra" calle que recordaba guerra de Malvinas

Buenos Aires, 7 nov (EFE).- Un pasaje de Buenos Aires que había sido bautizado como "2 de abril de 1982", en recuerdo del inicio de la guerra contra el Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas, volvió a llamarse "Inglaterra", según informó hoy la prensa local.

El pasaje, ubicado en el barrio porteño de Agronomía, se llamaba originalmente así, pero fue cambiado por "2 de abril" durante el conflicto bélico de 1982, que terminó con una derrota argentina.

El cambio de denominación se produjo este miércoles, pero el poste con el nuevo cartel fue arrancado ya, según fuentes comunales citadas por la versión digital del diario La Nación, de Buenos Aires.

El nombre oficial del pasaje, de dos cuadras de extensión, es "Inglaterra" pues nunca fue modificado por ley pese al cambio de 1982.

Los vecinos del barrio se manifestaron contra el nuevo cambio de denominación a través de las redes sociales, donde calificaron al Gobierno de Buenos Aires como "cipayo" y "vende patria".

Las fuentes comunales citadas por el periódico aseguraron que este viernes volverá a colocarse un cartel con la denominación "2 de Abril de 1982". EFE


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jueves, 29 de agosto de 2013

Actas de junta de SMU revelan la guerra al interior de la compañía entre Grupo Saieh y Southern Cross

A estas alturas, pareciera que el peor enemigo de Álvaro Saieh en SMU es su principal socio, Southern Cross (SC), y el líder del fondo, Raúl Sotomayor.

Desde que el holding de supermercados del dueño de CorpBanca se fusionó con Supermercados del Sur (SDS) en septiembre de 2011, las cosas nunca fueron por buen camino.

La integración de ambas cadenas ha sido un martirio y las culpas por tales dificultades, que le han costado cuantiosas pérdidas a SMU, han desatado un nivel de enemistad que algunos actores del mercado dicen que se a visto pocas veces en el mundo de los negocios chilenos.

El clímax del enfrentamiento ocurrió el pasado 8 de agosto en la junta extraordinaria de accionistas de SMU, donde se aprobó el ya famoso aumento de capital de US$ 600 millones con la dura oposición de Southern Cross. El día anterior, el abogado Fernando Barros, uno de los dos directores que el fondo de inversión tenía en la empresa, renunció.

El acta de la junta se conoció al cierre de la jornada del lunes pasado y revela un debate intenso por las condiciones en que está la empresa, los números a los que se pretendía aprobar el aumento de capital e incluso las filtraciones que ha habido de lo ocurre dentro de la convulsionada empresa.

La discusión por el precio que formalmente se propuso para la operación llegó hasta el punto de conocerse que tiempo atrás hubo un interesado en entrar a la propiedad de la firma.

Raúl Sotomayor asistió junto a Cristián Barros, Gonzalo Dulanto y Javier Díaz, todos en representación del 17% que posee SC de SMU a través de las sociedades Omega. Por Saieh, las balas vinieron de Juan Tagle Quiroz, representante de las sociedades con que participa Saieh en la empresa, la presidenta de la firma Pilar Dañobeitía y uno de los abogados de Saieh, Alvaro Barriga.

Inicialmente, el gerente general de la empresa Marcelo Gálvez, detalló el plan para reflotar a la compañía, en particular las medidas a tomar en el segundo semestre del año. Este incluye la reprogramación de deudas financieros, conseguir socios inmobiliarios que se hagan cargo de las inversiones en inmuebles ligados a proyectos de nuevos locales de la empresa y la consecución de un crédito puente para pagar las deudas  mientras se abre la empresa en bolsa, algo previsto para comienzos de 2014.

Gálvez reveló que la compañía tiene un déficit de caja de US$ 333 millones. Frente a ello el ejecutivo recordó que se puede reducir el Capex (inversiones) en US$ 152 millones y que el potencial de reducción de deudas es de US$ 251 millones, lo que incluso permitiría reducir el potencial déficit en el segundo semestre en US$ 403 millones. El escenario dibujado por Gálvez aparecía optimista pues si así se da no sería necesario el crédito puente.

Para concretar el aumento de capital, en tanto, el ejecutivo dijo que los bancos de inversión BTG Pactual y Merril Lynch evaluaron la viabilidad de la apertura en bolsa (IPO), la cual consideraron “perfectamente posible”, siempre que la empresa tome tres medidas: cambiar la gestión operacional y comercial (mejorar márgenes, reducir costos y racionalizar la inversión); mejorar el balance, reestructurando deudas y vendiendo activos no estratégicos antes del IPO; y finalmente, que la apertura se haga dentro y fuera de Chile , previa mejora operacional de la empresa.

Parte de las medidas se están tomando. SMU ya desvinculó a 250 trabajadores, informó Gálvez. Además se están disminuyendo gastos en tiendas y optimizando precios. Según dijo, ya estarían viéndose frutos.

Tras las palabras del gerente, comenzaron las intervenciones y la guerra se desató. Jorge Quiroz, conocido economista que representa al Fondo de Inversión Privado (FIP) OS Investment, indagó por el bajo Ebitda de la empresa (4,9% en 2012 y 3% en 2013), lo que consideró inexplicable pues cuando se fusionó SMU y SDS “hablábamos de economía centralizada y sinergia y aparentemente ha sido al revés”.

Gálvez reconoció errores (“no visualizamos en su integridad la magnitud de la integración de las compañías y de muchas cadenas en poco tiempo”, agregando que a SMU aun le falta “para ponernos a la altura de una empresa distribuidora de alimentos de primer nivel”. Y adelantó que recién en 2015 la firma logrará crecimientos a nivel de industria.

Pero Dañobeitía no podía dejar pasar la oportunidad para lanzar el primer dardo a Sotomayor y apuntó a las condiciones en que venía SDS. Restó responsabilidad a la administración en la lenta obtención de sinergias y economías de escala tras la fusión, dado que “ es un tema complejo”.

Alabó a Construmart (“es un proyecto exitoso”) y dijo que Alvi “puso a la compañía como número en el formato mayorista”, pero sobre SDS no dudó: “Se refirió a la compleja situación de Supermercados del Sur al minuto de ser adquirida por SMU, que se encontraba en una condición poco saludable de Ebitda y términos de márgenes”, indica el acta. Reconoció que SDS tras la compra ha reducido en 40% sus ventas.

Entonces, Sotomayor no se aguantó. Dijo que le llama la atención el Ebitda de 4,9% de 2012, que la empresa ha hecho dos “salidas a público”, incluyendo el bono de US$ 300 millones que colocó en Estados Unidos “con una situación en la cual hubo que modificar información financiera en un período relativamente corto”.

Dijo que discrepaba de Dañobeitía sobre SDS, expicando que al momento de la fusión el margen bruto de SMU era de 22,5% y el de SDS 25%. Criticó que tras un año y medio de producida la integración no hay mejora pues el margen está en 23,6%.

Luego dijo que el margen Ebitdar (sin gastos de arriendo) del primer trimestre de 2011 en SDS fue de 5,4% y en SMU de 5,1% y que en el segundo trimestre de ese año en SDS bajó a 2,7% “producto de mayores costos y gastos la explicados públicamente en el pasado”, mientras que SMU subió a 5,5%.

Inquirió sobre el crédito puente que pretende SMU. El secretario Felipe Benavides explicó que necesitan un “waiver” de los tenedores del bono estadounidense para pedir el crédito puente, gestión que están realizando.

Luego apareció Cristián Barros, quien consultó qué pasa si falla alguno de los planes para conseguir el financiamiento mientras se concreta la apertura en bolsa.

Entonces hizo su aparición el enviado de Saieh, Juan Tagle. Advirtió que los planes (reprogramación de deuda y disminución del capex) por si solos permiten cubrir el déficit actual, y que si se consigue crédito puente, se excedería con creces lo requerido, por lo que “no se requiere de todos ellos para lograr este objetivo”.

Se sumó el tercer hombre de Sotomayor, Javier Díaz, quien expresó su sorpresa porque no existiera nada comprometido para el crédito puente, dado que ya se está buscando el waiver de los bonistas norteamericanos. E indagó por el poco tiempo que hay para que la administración presente algo concreto sobre la idea de conseguir socios inmobiliarios para cubrir parte del capex.

Galvez dijo que estan avanzados y habrá novedades pronto.

Con los ánimo ya caldeados, Dañobeitía aceleró el debate y recordó que hubo acuerdo en el directorio de analizar el aumento de capital de US$ 500 millones, a partir de una propuesta de BTG y Merril, al cual aseguró, no pretende valorizar la empresa.

Cabe mencionar que las actas revelan que el banco el banco que haga la operación-IM Trust, BTG o Merrill- se llevaran cerca de US$ 1 millón (500 millones de pesos para banqueros, abogados y costos relacionados, dice el acta. El porcentaje mayor es para el banco de inversión).

Entonces, Sotomayor lanzó la bomba que es conocida al leer una carta donde hace duras críticas a la propuesta de aumento de capital y a la forma en que ha sido dirigida la empresa, emulando lo que había hecho horas antes el director por SC, Fernando Barros, al renunciar a la mesa.

En su carta Sotomayor sostiene que no están las condiciones para abrir la empresa a público. Esto, considerando el incumplimiento de covenants, rebaja en notas de clasificadoras, cuestionamiento público a la gestión y resultados deficientes.

Apuntó a las operaciones con partes relacionadas de Saieh, pidió que se verifique que los ajustes hechos a los contratos de arrendamiento involucren periodos más largo hacia atrás, la auditoría de los estados financieros hacia atrás y la destitución ipso facto de Deloitte como auditora.

Pero la tensión máxima llegó con la segunda y más contundente parte de su carta. En ella critica la valorización que implica el número de acciones que se propone emitir y el monto que se pretende recaudar, además de poner sobre la mesa el pacto de accionistas que tiene con Saieh, el cual, a su juicio, se incumple si se hace una apertura pública.

Sobre el primero punto dijo que los aumentos de capital de diciembre de 2012 y febrero de 2013 fueron a un precio de $ 358 la acción, lo que generaría una valorización de la empresa en US$ 2.000 millones. Con los números que Sotomayor ve que Saieh está proponiendo, se reduciría en cuatro veces el valor de SMU.

Y para no dejar dudas de su posición, Sotmayor reveló que hasta mayo pasado la empresa estuvo en negociaciones para el eventual ingreso de nuevos accionistas, las que se hicieron considerando un valor de mercado en torno a esos US$ 2.000 millones.

Aun más, Sotomayor advierte que tenía un acuerdo con Saieh para que el aumento de capital fuera considerando un patrimonio mínimo de US$ 1.750 millones, con un precio de $ 303 por acción. “Todo ello hace tres meses”, dijo.

Y si bien reconoce que los errores contables afectaron, al igual que la violación de covenants y la menor clasificación de riesgo, recordó que la propia administración ha dicho que los ajustes contables no tendrían impacto en el patrimonio.

Dijo que el valor patrimonial de SMU es de US$ 1.600 millones y que la propuesta presentada implica un valor más de tres veces menor. Así las cosas, dijo que todo esto “parece irregular y sólo incrementará las dudas respecto de la solvencia de la empresa”.

Criticó la forma de valorizar la empresa, dijo que se incumple el pacto con Saieh de fijar el precio mínimo en la junta y que hará cumplir las cláusulas del pacto.

Dañobeitía replicó que Merril y BTG no hicieron una valorización de la compañía ni tampoco se está fijando el precio de la colocación.

Y detrás vino Tagle para iniciar una dura disputa. Dijo que no es materia de la junta el pacto de SC con Saieh, que es un tema contractual y que hay otros accionistas presentes. Igual le replica que “uno de los puntos más discutidos en el pacto de accionistas era la forma de asegurarse de que el IPO se efectuara a un precio de mercado, que era un preocupación principal de Omega”.

Tagle sigue atacando al señalar que para la fijación del precio de la colocación de acciones “se aplica un régimen especial establecida en el pacto, que asegura el logro de un precio de mercado y competitivo, mediante la participación de bancos de inversión y la colaboración de todos los accionistas”.

Y sube el tono: “Queda a la vista la intención de Omega/Southern Cross de forzar un aumento de capital a un precio que no se condice con sus propias críticas al estado de la compañía, proponiendo un precio que no es coherente con su situación actual, no estando a su vez dispuesto a concurrir al referido aumento de capital… Constituye una presión indebida para que el controlador concurra… a un precio que no corresponde”.

Entonces, Tagle acusa a Sotomayor, Diaz y Barros de “intentar trabar la apertura”, actitud que asegura, perjudica no sólo al controlador, sino “más que nada a los minoritarios”.

Luego pide a Sotomayor “respeto” por el plan presentado por la administración y le recuerda que fue aprobado por todo el directorio incluyendo sus directores. Y dice que debe recalcar algo que “pareciera que no se escucha” y que es que la aprobación del aumento de capital no implica valorización de la compañía. Por ello, afirma que “pretender que la delegación al directorio (de la definición del precio de colocación) es una vulneración al pacto no resiste análisis”.

Luego Tagle reclama que “con mucho pesar” ha visto que la discusión interna “se está llevando a la prensa” y que si bien “no se puede saber la fuente de filtración”, “claramente sorprende que una carta de renuncia de un director (Barros) se presenta a las seis y media de la tarde, una hora después ya está informada en un medio digital y hoy día está en todas las portadas, poniendo en una situación muy delicada a la compañía”. Según Tagle, esta situación esto puede se puede convertir “en una especie de guerrilla en la prensa que nos va a afectar a todos”.

Además, Tagle reclama que las negociaciones habidas con un potencia inversionista, no hubo oferta vinculante, era confidencial y no hubo si quiera due dilligence. “utilizar esa negociación, aparte de vulnerar la confidencialidad del caso, no resulta válido, porque no son valores vinculantes ni que hayan pasado ni siquiera un mínimo examen de auditoría”.

Interviene entonces Gonzalo Dulanto y asegura que no hubo unanimidad en el directorio.

Sotomayor vuelve a la carga y asegura que para la apertura a público hay una serie de obstáculos de punto de vista de mercado, de la credibilidad y de la entrega de información que valide los números que la compañía debe validar.

Relata que con todas las medidas que se han presentado el IPO no aparece necesario, sobretodo si se pretende hacer a un precio muy inferior a las últimas colocaciones.

Tagle le responde que Sotomayor pretende fijar un precio sin que él vaya a concurrir y asegura que la operación es el “camino a la liquidez”.

Vuelve Barros a la carga y defiende la posición de Sotomayor. Pero además, dice que tras escuchar la presentación de Gálvez “pareciera que sobra plata”, por lo que no ve necesario el IPO.

Hace un paréntesis Jorge Quiroz pidiendo que quede en acta que el precio de la colocación que se aprueba en esa junta no será el que se utilizará para la apertura.

Tagle intenta terminar la discusión señalando que no entiende cuál es el objetivo de la intervención de SC, pues en la junta no se dice el precio, sólo el monto total y el número acciones a emitir.

Barros encara a Tagle y asegura que Omega y SC nopueden trabar el aumento de capital pues Saieh tiene los votos para aprobarlo. Su intención es oponerse al IPO y es un legitimo derecho con accionista, alega Barros.

Dañobeitía pone paños fríos asegurando que el directorio no tomará una decisión arbitraria respecto del precio de colocación, pues deberá consultar estándares de mercado.

Aparece Miguel Plana, abogado de Enrique Bravo, para respaldar la posición del controlador. “Es natural que a todos los accionistas les interesaría que el valor de la acción fuera el más alto, pero lamentablemente las cosas son como son y no sacamos nada con aprobar un aumento de capital (de US$ 500 o 600 millones) a un precio de colocación tal que en definitiva ningún accionista va a concurrir y que se va a venir al suelo a los pocos días. A nadie le gusta el aumento de capital a un valor bajo, pero hay que ser realista”, afirma.

Enseguida, Dañobeitía arenga a la junta para aprobar el aumento de capital y terminar con la apremiante situación financiera de la empresa. Pero aprovecha de lanzar un dardo a Fernando Barros por la forma en que salió.

“La decisión de Fernando Barros de retirarse ayer (7 de agosto), cuando habíamos trabajando en conjunto, cuando ya nos encontrábamos a-portas de tener muchos de los acuerdos que estaban pendiente de haber tomado el Comité…”

Dulanto sale a defender a Barros, advirtiendo que no está presente para defenderse y que él nunca ha filtrado nada.

El reclamo de Sotomayor por el precio se explica porque al dividir el monto del aumento de capital aprobado (más de $ 300.000 millones) por las acciones que se planea emitir, el precio de colocación sería de $ 91, pese a que en el último aumento de capital se hizo a $ 357.

Además, se planea emitir 3.376 millones de acciones, que superan largamente las 2.805 acciones actualmente suscritas en la empresa y pese a que se planea aumentar el capital en poco más de $ 300.000 millones y el capital suscrito supera largamente los $ 800.000 millones.

Según los números informados por SMU en la junta, se deduce que si Saieh suscribe hasta la mitad del aumento de capital (aunque posee sólo el 39% de la propiedad) su participación se acercaría al 45% de la propiedad.


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Actas de junta de SMU revelan la guerra al interior de la compañía entre Grupo Saieh y Southern Cross

A estas alturas, pareciera que el peor enemigo de Álvaro Saieh en SMU es su principal socio, Southern Cross (SC), y el líder del fondo, Raúl Sotomayor.

Desde que el holding de supermercados del dueño de CorpBanca se fusionó con Supermercados del Sur (SDS) en septiembre de 2011, las cosas nunca fueron por buen camino.

La integración de ambas cadenas ha sido un martirio y las culpas por tales dificultades, que le han costado cuantiosas pérdidas a SMU, han desatado un nivel de enemistad que algunos actores del mercado dicen que se a visto pocas veces en el mundo de los negocios chilenos.

El clímax del enfrentamiento ocurrió el pasado 8 de agosto en la junta extraordinaria de accionistas de SMU, donde se aprobó el ya famoso aumento de capital de US$ 600 millones con la dura oposición de Southern Cross. El día anterior, el abogado Fernando Barros, uno de los dos directores que el fondo de inversión tenía en la empresa, renunció.

El acta de la junta se conoció al cierre de la jornada del lunes pasado y revela un debate intenso por las condiciones en que está la empresa, los números a los que se pretendía aprobar el aumento de capital e incluso las filtraciones que ha habido de lo ocurre dentro de la convulsionada empresa.

La discusión por el precio que formalmente se propuso para la operación llegó hasta el punto de conocerse que tiempo atrás hubo un interesado en entrar a la propiedad de la firma.

Raúl Sotomayor asistió junto a Cristián Barros, Gonzalo Dulanto y Javier Díaz, todos en representación del 17% que posee SC de SMU a través de las sociedades Omega. Por Saieh, las balas vinieron de Juan Tagle Quiroz, representante de las sociedades con que participa Saieh en la empresa, la presidenta de la firma Pilar Dañobeitía y uno de los abogados de Saieh, Alvaro Barriga.

Inicialmente, el gerente general de la empresa Marcelo Gálvez, detalló el plan para reflotar a la compañía, en particular las medidas a tomar en el segundo semestre del año. Este incluye la reprogramación de deudas financieros, conseguir socios inmobiliarios que se hagan cargo de las inversiones en inmuebles ligados a proyectos de nuevos locales de la empresa y la consecución de un crédito puente para pagar las deudas  mientras se abre la empresa en bolsa, algo previsto para comienzos de 2014.

Gálvez reveló que la compañía tiene un déficit de caja de US$ 333 millones. Frente a ello el ejecutivo recordó que se puede reducir el Capex (inversiones) en US$ 152 millones y que el potencial de reducción de deudas es de US$ 251 millones, lo que incluso permitiría reducir el potencial déficit en el segundo semestre en US$ 403 millones. El escenario dibujado por Gálvez aparecía optimista pues si así se da no sería necesario el crédito puente.

Para concretar el aumento de capital, en tanto, el ejecutivo dijo que los bancos de inversión BTG Pactual y Merril Lynch evaluaron la viabilidad de la apertura en bolsa (IPO), la cual consideraron “perfectamente posible”, siempre que la empresa tome tres medidas: cambiar la gestión operacional y comercial (mejorar márgenes, reducir costos y racionalizar la inversión); mejorar el balance, reestructurando deudas y vendiendo activos no estratégicos antes del IPO; y finalmente, que la apertura se haga dentro y fuera de Chile , previa mejora operacional de la empresa.

Parte de las medidas se están tomando. SMU ya desvinculó a 250 trabajadores, informó Gálvez. Además se están disminuyendo gastos en tiendas y optimizando precios. Según dijo, ya estarían viéndose frutos.

Tras las palabras del gerente, comenzaron las intervenciones y la guerra se desató. Jorge Quiroz, conocido economista que representa al Fondo de Inversión Privado (FIP) OS Investment, indagó por el bajo Ebitda de la empresa (4,9% en 2012 y 3% en 2013), lo que consideró inexplicable pues cuando se fusionó SMU y SDS “hablábamos de economía centralizada y sinergia y aparentemente ha sido al revés”.

Gálvez reconoció errores (“no visualizamos en su integridad la magnitud de la integración de las compañías y de muchas cadenas en poco tiempo”, agregando que a SMU aun le falta “para ponernos a la altura de una empresa distribuidora de alimentos de primer nivel”. Y adelantó que recién en 2015 la firma logrará crecimientos a nivel de industria.

Pero Dañobeitía no podía dejar pasar la oportunidad para lanzar el primer dardo a Sotomayor y apuntó a las condiciones en que venía SDS. Restó responsabilidad a la administración en la lenta obtención de sinergias y economías de escala tras la fusión, dado que “ es un tema complejo”.

Alabó a Construmart (“es un proyecto exitoso”) y dijo que Alvi “puso a la compañía como número en el formato mayorista”, pero sobre SDS no dudó: “Se refirió a la compleja situación de Supermercados del Sur al minuto de ser adquirida por SMU, que se encontraba en una condición poco saludable de Ebitda y términos de márgenes”, indica el acta. Reconoció que SDS tras la compra ha reducido en 40% sus ventas.

Entonces, Sotomayor no se aguantó. Dijo que le llama la atención el Ebitda de 4,9% de 2012, que la empresa ha hecho dos “salidas a público”, incluyendo el bono de US$ 300 millones que colocó en Estados Unidos “con una situación en la cual hubo que modificar información financiera en un período relativamente corto”.

Dijo que discrepaba de Dañobeitía sobre SDS, expicando que al momento de la fusión el margen bruto de SMU era de 22,5% y el de SDS 25%. Criticó que tras un año y medio de producida la integración no hay mejora pues el margen está en 23,6%.

Luego dijo que el margen Ebitdar (sin gastos de arriendo) del primer trimestre de 2011 en SDS fue de 5,4% y en SMU de 5,1% y que en el segundo trimestre de ese año en SDS bajó a 2,7% “producto de mayores costos y gastos la explicados públicamente en el pasado”, mientras que SMU subió a 5,5%.

Inquirió sobre el crédito puente que pretende SMU. El secretario Felipe Benavides explicó que necesitan un “waiver” de los tenedores del bono estadounidense para pedir el crédito puente, gestión que están realizando.

Luego apareció Cristián Barros, quien consultó qué pasa si falla alguno de los planes para conseguir el financiamiento mientras se concreta la apertura en bolsa.

Entonces hizo su aparición el enviado de Saieh, Juan Tagle. Advirtió que los planes (reprogramación de deuda y disminución del capex) por si solos permiten cubrir el déficit actual, y que si se consigue crédito puente, se excedería con creces lo requerido, por lo que “no se requiere de todos ellos para lograr este objetivo”.

Se sumó el tercer hombre de Sotomayor, Javier Díaz, quien expresó su sorpresa porque no existiera nada comprometido para el crédito puente, dado que ya se está buscando el waiver de los bonistas norteamericanos. E indagó por el poco tiempo que hay para que la administración presente algo concreto sobre la idea de conseguir socios inmobiliarios para cubrir parte del capex.

Galvez dijo que estan avanzados y habrá novedades pronto.

Con los ánimo ya caldeados, Dañobeitía aceleró el debate y recordó que hubo acuerdo en el directorio de analizar el aumento de capital de US$ 500 millones, a partir de una propuesta de BTG y Merril, al cual aseguró, no pretende valorizar la empresa.

Cabe mencionar que las actas revelan que el banco el banco que haga la operación-IM Trust, BTG o Merrill- se llevaran cerca de US$ 1 millón (500 millones de pesos para banqueros, abogados y costos relacionados, dice el acta. El porcentaje mayor es para el banco de inversión).

Entonces, Sotomayor lanzó la bomba que es conocida al leer una carta donde hace duras críticas a la propuesta de aumento de capital y a la forma en que ha sido dirigida la empresa, emulando lo que había hecho horas antes el director por SC, Fernando Barros, al renunciar a la mesa.

En su carta Sotomayor sostiene que no están las condiciones para abrir la empresa a público. Esto, considerando el incumplimiento de covenants, rebaja en notas de clasificadoras, cuestionamiento público a la gestión y resultados deficientes.

Apuntó a las operaciones con partes relacionadas de Saieh, pidió que se verifique que los ajustes hechos a los contratos de arrendamiento involucren periodos más largo hacia atrás, la auditoría de los estados financieros hacia atrás y la destitución ipso facto de Deloitte como auditora.

Pero la tensión máxima llegó con la segunda y más contundente parte de su carta. En ella critica la valorización que implica el número de acciones que se propone emitir y el monto que se pretende recaudar, además de poner sobre la mesa el pacto de accionistas que tiene con Saieh, el cual, a su juicio, se incumple si se hace una apertura pública.

Sobre el primero punto dijo que los aumentos de capital de diciembre de 2012 y febrero de 2013 fueron a un precio de $ 358 la acción, lo que generaría una valorización de la empresa en US$ 2.000 millones. Con los números que Sotomayor ve que Saieh está proponiendo, se reduciría en cuatro veces el valor de SMU.

Y para no dejar dudas de su posición, Sotmayor reveló que hasta mayo pasado la empresa estuvo en negociaciones para el eventual ingreso de nuevos accionistas, las que se hicieron considerando un valor de mercado en torno a esos US$ 2.000 millones.

Aun más, Sotomayor advierte que tenía un acuerdo con Saieh para que el aumento de capital fuera considerando un patrimonio mínimo de US$ 1.750 millones, con un precio de $ 303 por acción. “Todo ello hace tres meses”, dijo.

Y si bien reconoce que los errores contables afectaron, al igual que la violación de covenants y la menor clasificación de riesgo, recordó que la propia administración ha dicho que los ajustes contables no tendrían impacto en el patrimonio.

Dijo que el valor patrimonial de SMU es de US$ 1.600 millones y que la propuesta presentada implica un valor más de tres veces menor. Así las cosas, dijo que todo esto “parece irregular y sólo incrementará las dudas respecto de la solvencia de la empresa”.

Criticó la forma de valorizar la empresa, dijo que se incumple el pacto con Saieh de fijar el precio mínimo en la junta y que hará cumplir las cláusulas del pacto.

Dañobeitía replicó que Merril y BTG no hicieron una valorización de la compañía ni tampoco se está fijando el precio de la colocación.

Y detrás vino Tagle para iniciar una dura disputa. Dijo que no es materia de la junta el pacto de SC con Saieh, que es un tema contractual y que hay otros accionistas presentes. Igual le replica que “uno de los puntos más discutidos en el pacto de accionistas era la forma de asegurarse de que el IPO se efectuara a un precio de mercado, que era un preocupación principal de Omega”.

Tagle sigue atacando al señalar que para la fijación del precio de la colocación de acciones “se aplica un régimen especial establecida en el pacto, que asegura el logro de un precio de mercado y competitivo, mediante la participación de bancos de inversión y la colaboración de todos los accionistas”.

Y sube el tono: “Queda a la vista la intención de Omega/Southern Cross de forzar un aumento de capital a un precio que no se condice con sus propias críticas al estado de la compañía, proponiendo un precio que no es coherente con su situación actual, no estando a su vez dispuesto a concurrir al referido aumento de capital… Constituye una presión indebida para que el controlador concurra… a un precio que no corresponde”.

Entonces, Tagle acusa a Sotomayor, Diaz y Barros de “intentar trabar la apertura”, actitud que asegura, perjudica no sólo al controlador, sino “más que nada a los minoritarios”.

Luego pide a Sotomayor “respeto” por el plan presentado por la administración y le recuerda que fue aprobado por todo el directorio incluyendo sus directores. Y dice que debe recalcar algo que “pareciera que no se escucha” y que es que la aprobación del aumento de capital no implica valorización de la compañía. Por ello, afirma que “pretender que la delegación al directorio (de la definición del precio de colocación) es una vulneración al pacto no resiste análisis”.

Luego Tagle reclama que “con mucho pesar” ha visto que la discusión interna “se está llevando a la prensa” y que si bien “no se puede saber la fuente de filtración”, “claramente sorprende que una carta de renuncia de un director (Barros) se presenta a las seis y media de la tarde, una hora después ya está informada en un medio digital y hoy día está en todas las portadas, poniendo en una situación muy delicada a la compañía”. Según Tagle, esta situación esto puede se puede convertir “en una especie de guerrilla en la prensa que nos va a afectar a todos”.

Además, Tagle reclama que las negociaciones habidas con un potencia inversionista, no hubo oferta vinculante, era confidencial y no hubo si quiera due dilligence. “utilizar esa negociación, aparte de vulnerar la confidencialidad del caso, no resulta válido, porque no son valores vinculantes ni que hayan pasado ni siquiera un mínimo examen de auditoría”.

Interviene entonces Gonzalo Dulanto y asegura que no hubo unanimidad en el directorio.

Sotomayor vuelve a la carga y asegura que para la apertura a público hay una serie de obstáculos de punto de vista de mercado, de la credibilidad y de la entrega de información que valide los números que la compañía debe validar.

Relata que con todas las medidas que se han presentado el IPO no aparece necesario, sobretodo si se pretende hacer a un precio muy inferior a las últimas colocaciones.

Tagle le responde que Sotomayor pretende fijar un precio sin que él vaya a concurrir y asegura que la operación es el “camino a la liquidez”.

Vuelve Barros a la carga y defiende la posición de Sotomayor. Pero además, dice que tras escuchar la presentación de Gálvez “pareciera que sobra plata”, por lo que no ve necesario el IPO.

Hace un paréntesis Jorge Quiroz pidiendo que quede en acta que el precio de la colocación que se aprueba en esa junta no será el que se utilizará para la apertura.

Tagle intenta terminar la discusión señalando que no entiende cuál es el objetivo de la intervención de SC, pues en la junta no se dice el precio, sólo el monto total y el número acciones a emitir.

Barros encara a Tagle y asegura que Omega y SC nopueden trabar el aumento de capital pues Saieh tiene los votos para aprobarlo. Su intención es oponerse al IPO y es un legitimo derecho con accionista, alega Barros.

Dañobeitía pone paños fríos asegurando que el directorio no tomará una decisión arbitraria respecto del precio de colocación, pues deberá consultar estándares de mercado.

Aparece Miguel Plana, abogado de Enrique Bravo, para respaldar la posición del controlador. “Es natural que a todos los accionistas les interesaría que el valor de la acción fuera el más alto, pero lamentablemente las cosas son como son y no sacamos nada con aprobar un aumento de capital (de US$ 500 o 600 millones) a un precio de colocación tal que en definitiva ningún accionista va a concurrir y que se va a venir al suelo a los pocos días. A nadie le gusta el aumento de capital a un valor bajo, pero hay que ser realista”, afirma.

Enseguida, Dañobeitía arenga a la junta para aprobar el aumento de capital y terminar con la apremiante situación financiera de la empresa. Pero aprovecha de lanzar un dardo a Fernando Barros por la forma en que salió.

“La decisión de Fernando Barros de retirarse ayer (7 de agosto), cuando habíamos trabajando en conjunto, cuando ya nos encontrábamos a-portas de tener muchos de los acuerdos que estaban pendiente de haber tomado el Comité…”

Dulanto sale a defender a Barros, advirtiendo que no está presente para defenderse y que él nunca ha filtrado nada.

El reclamo de Sotomayor por el precio se explica porque al dividir el monto del aumento de capital aprobado (más de $ 300.000 millones) por las acciones que se planea emitir, el precio de colocación sería de $ 91, pese a que en el último aumento de capital se hizo a $ 357.

Además, se planea emitir 3.376 millones de acciones, que superan largamente las 2.805 acciones actualmente suscritas en la empresa y pese a que se planea aumentar el capital en poco más de $ 300.000 millones y el capital suscrito supera largamente los $ 800.000 millones.

Según los números informados por SMU en la junta, se deduce que si Saieh suscribe hasta la mitad del aumento de capital (aunque posee sólo el 39% de la propiedad) su participación se acercaría al 45% de la propiedad.


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Número de niños refugiados por la guerra en Siria llega a un millón

El número de niños refugiados en países vecinos por la guerra civil en Siria ha alcanzado un millón, dijeron hoy los principales organismos humanitarios de la ONU.

“El millón de niños refugiados marca un vergonzoso hito en el conflicto sirio”, dijeron en una declaración conjunta el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

“No es sólo otro número. Son niños arrancados de sus casas, quizás incluso de sus familias, enfrentados a horrores que sólo ahora empezamos a comprender”, sostuvo el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake.

Lake agregó que todos deben compartir la misma vergüenza porque “mientras trabajamos para aliviar el sufrimiento de las personas afectadas por la crisis, la comunidad internacional ha fallado en sus responsabilidades con los niños”.

“Deberíamos parar y preguntarnos cómo podemos conscientemente continuar fallando a los niños de Siria”, añadió.

Por su parte, el alto comisionado de ACNUR, Antonio Guterres, lamentó que lo que está en juego es la supervivencia y el bienestar de una generación de inocentes.

“La juventud de Siria ha perdido sus casas, sus familias y su futuro. Incluso después de que hayan cruzado las fronteras en busca de seguridad, están traumatizados, deprimidos y necesitan una razón para la esperanza”, sentenció.

Los niños representan a la mitad de los casi dos millones de refugiados sirios, y se encuentran principalmente en Líbano, Jordania, Turquía, Irán y Egipto.

Las últimas cifras del ACNUR indican que 740.000 refugiados tienen menos de 11 años.

El daño físico, el estrés, el miedo y el trauma son sólo una parte de los sufrimientos experimentados por los niños en el conflicto.

Los especialistas añaden los riesgos de los niños de exponerse al trabajo infantil, matrimonios precoces, explotación sexual y tráfico, que son mayores para los más de 3.500 niños que han atravesado las fronteras no acompañados o separados de sus familias.

Por otro lado, dentro de Siria unos dos millones de sirios se encuentran internamente desplazados, según las agencias humanitarias.

Además, se estima que 7.000 niños han perdido la vida en el conflicto, según datos del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

ACNUR y UNICEF han movilizado ayuda para apoyar a los millones de familias y niños afectados por la crisis siria, que se ha convertido por su gravedad en la mayor operación humanitaria de la historia.


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Actas de junta de SMU revelan la guerra al interior de la compañía entre Grupo Saieh y Southern Cross

A estas alturas, pareciera que el peor enemigo de Álvaro Saieh en SMU es su principal socio, Southern Cross (SC), y el líder del fondo, Raúl Sotomayor.

Desde que el holding de supermercados del dueño de CorpBanca se fusionó con Supermercados del Sur (SDS) en septiembre de 2011, las cosas nunca fueron por buen camino.

La integración de ambas cadenas ha sido un martirio y las culpas por tales dificultades, que le han costado cuantiosas pérdidas a SMU, han desatado un nivel de enemistad que algunos actores del mercado dicen que se a visto pocas veces en el mundo de los negocios chilenos.

El clímax del enfrentamiento ocurrió el pasado 8 de agosto en la junta extraordinaria de accionistas de SMU, donde se aprobó el ya famoso aumento de capital de US$ 600 millones con la dura oposición de Southern Cross. El día anterior, el abogado Fernando Barros, uno de los dos directores que el fondo de inversión tenía en la empresa, renunció.

El acta de la junta se conoció al cierre de la jornada del lunes pasado y revela un debate intenso por las condiciones en que está la empresa, los números a los que se pretendía aprobar el aumento de capital e incluso las filtraciones que ha habido de lo ocurre dentro de la convulsionada empresa.

La discusión por el precio que formalmente se propuso para la operación llegó hasta el punto de conocerse que tiempo atrás hubo un interesado en entrar a la propiedad de la firma.

Raúl Sotomayor asistió junto a Cristián Barros, Gonzalo Dulanto y Javier Díaz, todos en representación del 17% que posee SC de SMU a través de las sociedades Omega. Por Saieh, las balas vinieron de Juan Tagle Quiroz, representante de las sociedades con que participa Saieh en la empresa, la presidenta de la firma Pilar Dañobeitía y uno de los abogados de Saieh, Alvaro Barriga.

Inicialmente, el gerente general de la empresa Marcelo Gálvez, detalló el plan para reflotar a la compañía, en particular las medidas a tomar en el segundo semestre del año. Este incluye la reprogramación de deudas financieros, conseguir socios inmobiliarios que se hagan cargo de las inversiones en inmuebles ligados a proyectos de nuevos locales de la empresa y la consecución de un crédito puente para pagar las deudas  mientras se abre la empresa en bolsa, algo previsto para comienzos de 2014.

Gálvez reveló que la compañía tiene un déficit de caja de US$ 333 millones. Frente a ello el ejecutivo recordó que se puede reducir el Capex (inversiones) en US$ 152 millones y que el potencial de reducción de deudas es de US$ 251 millones, lo que incluso permitiría reducir el potencial déficit en el segundo semestre en US$ 403 millones. El escenario dibujado por Gálvez aparecía optimista pues si así se da no sería necesario el crédito puente.

Para concretar el aumento de capital, en tanto, el ejecutivo dijo que los bancos de inversión BTG Pactual y Merril Lynch evaluaron la viabilidad de la apertura en bolsa (IPO), la cual consideraron “perfectamente posible”, siempre que la empresa tome tres medidas: cambiar la gestión operacional y comercial (mejorar márgenes, reducir costos y racionalizar la inversión); mejorar el balance, reestructurando deudas y vendiendo activos no estratégicos antes del IPO; y finalmente, que la apertura se haga dentro y fuera de Chile , previa mejora operacional de la empresa.

Parte de las medidas se están tomando. SMU ya desvinculó a 250 trabajadores, informó Gálvez. Además se están disminuyendo gastos en tiendas y optimizando precios. Según dijo, ya estarían viéndose frutos.

Tras las palabras del gerente, comenzaron las intervenciones y la guerra se desató. Jorge Quiroz, conocido economista que representa al Fondo de Inversión Privado (FIP) OS Investment, indagó por el bajo Ebitda de la empresa (4,9% en 2012 y 3% en 2013), lo que consideró inexplicable pues cuando se fusionó SMU y SDS “hablábamos de economía centralizada y sinergia y aparentemente ha sido al revés”.

Gálvez reconoció errores (“no visualizamos en su integridad la magnitud de la integración de las compañías y de muchas cadenas en poco tiempo”, agregando que a SMU aun le falta “para ponernos a la altura de una empresa distribuidora de alimentos de primer nivel”. Y adelantó que recién en 2015 la firma logrará crecimientos a nivel de industria.

Pero Dañobeitía no podía dejar pasar la oportunidad para lanzar el primer dardo a Sotomayor y apuntó a las condiciones en que venía SDS. Restó responsabilidad a la administración en la lenta obtención de sinergias y economías de escala tras la fusión, dado que “ es un tema complejo”.

Alabó a Construmart (“es un proyecto exitoso”) y dijo que Alvi “puso a la compañía como número en el formato mayorista”, pero sobre SDS no dudó: “Se refirió a la compleja situación de Supermercados del Sur al minuto de ser adquirida por SMU, que se encontraba en una condición poco saludable de Ebitda y términos de márgenes”, indica el acta. Reconoció que SDS tras la compra ha reducido en 40% sus ventas.

Entonces, Sotomayor no se aguantó. Dijo que le llama la atención el Ebitda de 4,9% de 2012, que la empresa ha hecho dos “salidas a público”, incluyendo el bono de US$ 300 millones que colocó en Estados Unidos “con una situación en la cual hubo que modificar información financiera en un período relativamente corto”.

Dijo que discrepaba de Dañobeitía sobre SDS, expicando que al momento de la fusión el margen bruto de SMU era de 22,5% y el de SDS 25%. Criticó que tras un año y medio de producida la integración no hay mejora pues el margen está en 23,6%.

Luego dijo que el margen Ebitdar (sin gastos de arriendo) del primer trimestre de 2011 en SDS fue de 5,4% y en SMU de 5,1% y que en el segundo trimestre de ese año en SDS bajó a 2,7% “producto de mayores costos y gastos la explicados públicamente en el pasado”, mientras que SMU subió a 5,5%.

Inquirió sobre el crédito puente que pretende SMU. El secretario Felipe Benavides explicó que necesitan un “waiver” de los tenedores del bono estadounidense para pedir el crédito puente, gestión que están realizando.

Luego apareció Cristián Barros, quien consultó qué pasa si falla alguno de los planes para conseguir el financiamiento mientras se concreta la apertura en bolsa.

Entonces hizo su aparición el enviado de Saieh, Juan Tagle. Advirtió que los planes (reprogramación de deuda y disminución del capex) por si solos permiten cubrir el déficit actual, y que si se consigue crédito puente, se excedería con creces lo requerido, por lo que “no se requiere de todos ellos para lograr este objetivo”.

Se sumó el tercer hombre de Sotomayor, Javier Díaz, quien expresó su sorpresa porque no existiera nada comprometido para el crédito puente, dado que ya se está buscando el waiver de los bonistas norteamericanos. E indagó por el poco tiempo que hay para que la administración presente algo concreto sobre la idea de conseguir socios inmobiliarios para cubrir parte del capex.

Galvez dijo que estan avanzados y habrá novedades pronto.

Con los ánimo ya caldeados, Dañobeitía aceleró el debate y recordó que hubo acuerdo en el directorio de analizar el aumento de capital de US$ 500 millones, a partir de una propuesta de BTG y Merril, al cual aseguró, no pretende valorizar la empresa.

Cabe mencionar que las actas revelan que el banco el banco que haga la operación-IM Trust, BTG o Merrill- se llevaran cerca de US$ 1 millón (500 millones de pesos para banqueros, abogados y costos relacionados, dice el acta. El porcentaje mayor es para el banco de inversión).

Entonces, Sotomayor lanzó la bomba que es conocida al leer una carta donde hace duras críticas a la propuesta de aumento de capital y a la forma en que ha sido dirigida la empresa, emulando lo que había hecho horas antes el director por SC, Fernando Barros, al renunciar a la mesa.

En su carta Sotomayor sostiene que no están las condiciones para abrir la empresa a público. Esto, considerando el incumplimiento de covenants, rebaja en notas de clasificadoras, cuestionamiento público a la gestión y resultados deficientes.

Apuntó a las operaciones con partes relacionadas de Saieh, pidió que se verifique que los ajustes hechos a los contratos de arrendamiento involucren periodos más largo hacia atrás, la auditoría de los estados financieros hacia atrás y la destitución ipso facto de Deloitte como auditora.

Pero la tensión máxima llegó con la segunda y más contundente parte de su carta. En ella critica la valorización que implica el número de acciones que se propone emitir y el monto que se pretende recaudar, además de poner sobre la mesa el pacto de accionistas que tiene con Saieh, el cual, a su juicio, se incumple si se hace una apertura pública.

Sobre el primero punto dijo que los aumentos de capital de diciembre de 2012 y febrero de 2013 fueron a un precio de $ 358 la acción, lo que generaría una valorización de la empresa en US$ 2.000 millones. Con los números que Sotomayor ve que Saieh está proponiendo, se reduciría en cuatro veces el valor de SMU.

Y para no dejar dudas de su posición, Sotmayor reveló que hasta mayo pasado la empresa estuvo en negociaciones para el eventual ingreso de nuevos accionistas, las que se hicieron considerando un valor de mercado en torno a esos US$ 2.000 millones.

Aun más, Sotomayor advierte que tenía un acuerdo con Saieh para que el aumento de capital fuera considerando un patrimonio mínimo de US$ 1.750 millones, con un precio de $ 303 por acción. “Todo ello hace tres meses”, dijo.

Y si bien reconoce que los errores contables afectaron, al igual que la violación de covenants y la menor clasificación de riesgo, recordó que la propia administración ha dicho que los ajustes contables no tendrían impacto en el patrimonio.

Dijo que el valor patrimonial de SMU es de US$ 1.600 millones y que la propuesta presentada implica un valor más de tres veces menor. Así las cosas, dijo que todo esto “parece irregular y sólo incrementará las dudas respecto de la solvencia de la empresa”.

Criticó la forma de valorizar la empresa, dijo que se incumple el pacto con Saieh de fijar el precio mínimo en la junta y que hará cumplir las cláusulas del pacto.

Dañobeitía replicó que Merril y BTG no hicieron una valorización de la compañía ni tampoco se está fijando el precio de la colocación.

Y detrás vino Tagle para iniciar una dura disputa. Dijo que no es materia de la junta el pacto de SC con Saieh, que es un tema contractual y que hay otros accionistas presentes. Igual le replica que “uno de los puntos más discutidos en el pacto de accionistas era la forma de asegurarse de que el IPO se efectuara a un precio de mercado, que era un preocupación principal de Omega”.

Tagle sigue atacando al señalar que para la fijación del precio de la colocación de acciones “se aplica un régimen especial establecida en el pacto, que asegura el logro de un precio de mercado y competitivo, mediante la participación de bancos de inversión y la colaboración de todos los accionistas”.

Y sube el tono: “Queda a la vista la intención de Omega/Southern Cross de forzar un aumento de capital a un precio que no se condice con sus propias críticas al estado de la compañía, proponiendo un precio que no es coherente con su situación actual, no estando a su vez dispuesto a concurrir al referido aumento de capital… Constituye una presión indebida para que el controlador concurra… a un precio que no corresponde”.

Entonces, Tagle acusa a Sotomayor, Diaz y Barros de “intentar trabar la apertura”, actitud que asegura, perjudica no sólo al controlador, sino “más que nada a los minoritarios”.

Luego pide a Sotomayor “respeto” por el plan presentado por la administración y le recuerda que fue aprobado por todo el directorio incluyendo sus directores. Y dice que debe recalcar algo que “pareciera que no se escucha” y que es que la aprobación del aumento de capital no implica valorización de la compañía. Por ello, afirma que “pretender que la delegación al directorio (de la definición del precio de colocación) es una vulneración al pacto no resiste análisis”.

Luego Tagle reclama que “con mucho pesar” ha visto que la discusión interna “se está llevando a la prensa” y que si bien “no se puede saber la fuente de filtración”, “claramente sorprende que una carta de renuncia de un director (Barros) se presenta a las seis y media de la tarde, una hora después ya está informada en un medio digital y hoy día está en todas las portadas, poniendo en una situación muy delicada a la compañía”. Según Tagle, esta situación esto puede se puede convertir “en una especie de guerrilla en la prensa que nos va a afectar a todos”.

Además, Tagle reclama que las negociaciones habidas con un potencia inversionista, no hubo oferta vinculante, era confidencial y no hubo si quiera due dilligence. “utilizar esa negociación, aparte de vulnerar la confidencialidad del caso, no resulta válido, porque no son valores vinculantes ni que hayan pasado ni siquiera un mínimo examen de auditoría”.

Interviene entonces Gonzalo Dulanto y asegura que no hubo unanimidad en el directorio.

Sotomayor vuelve a la carga y asegura que para la apertura a público hay una serie de obstáculos de punto de vista de mercado, de la credibilidad y de la entrega de información que valide los números que la compañía debe validar.

Relata que con todas las medidas que se han presentado el IPO no aparece necesario, sobretodo si se pretende hacer a un precio muy inferior a las últimas colocaciones.

Tagle le responde que Sotomayor pretende fijar un precio sin que él vaya a concurrir y asegura que la operación es el “camino a la liquidez”.

Vuelve Barros a la carga y defiende la posición de Sotomayor. Pero además, dice que tras escuchar la presentación de Gálvez “pareciera que sobra plata”, por lo que no ve necesario el IPO.

Hace un paréntesis Jorge Quiroz pidiendo que quede en acta que el precio de la colocación que se aprueba en esa junta no será el que se utilizará para la apertura.

Tagle intenta terminar la discusión señalando que no entiende cuál es el objetivo de la intervención de SC, pues en la junta no se dice el precio, sólo el monto total y el número acciones a emitir.

Barros encara a Tagle y asegura que Omega y SC nopueden trabar el aumento de capital pues Saieh tiene los votos para aprobarlo. Su intención es oponerse al IPO y es un legitimo derecho con accionista, alega Barros.

Dañobeitía pone paños fríos asegurando que el directorio no tomará una decisión arbitraria respecto del precio de colocación, pues deberá consultar estándares de mercado.

Aparece Miguel Plana, abogado de Enrique Bravo, para respaldar la posición del controlador. “Es natural que a todos los accionistas les interesaría que el valor de la acción fuera el más alto, pero lamentablemente las cosas son como son y no sacamos nada con aprobar un aumento de capital (de US$ 500 o 600 millones) a un precio de colocación tal que en definitiva ningún accionista va a concurrir y que se va a venir al suelo a los pocos días. A nadie le gusta el aumento de capital a un valor bajo, pero hay que ser realista”, afirma.

Enseguida, Dañobeitía arenga a la junta para aprobar el aumento de capital y terminar con la apremiante situación financiera de la empresa. Pero aprovecha de lanzar un dardo a Fernando Barros por la forma en que salió.

“La decisión de Fernando Barros de retirarse ayer (7 de agosto), cuando habíamos trabajando en conjunto, cuando ya nos encontrábamos a-portas de tener muchos de los acuerdos que estaban pendiente de haber tomado el Comité…”

Dulanto sale a defender a Barros, advirtiendo que no está presente para defenderse y que él nunca ha filtrado nada.

El reclamo de Sotomayor por el precio se explica porque al dividir el monto del aumento de capital aprobado (más de $ 300.000 millones) por las acciones que se planea emitir, el precio de colocación sería de $ 91, pese a que en el último aumento de capital se hizo a $ 357.

Además, se planea emitir 3.376 millones de acciones, que superan largamente las 2.805 acciones actualmente suscritas en la empresa y pese a que se planea aumentar el capital en poco más de $ 300.000 millones y el capital suscrito supera largamente los $ 800.000 millones.

Según los números informados por SMU en la junta, se deduce que si Saieh suscribe hasta la mitad del aumento de capital (aunque posee sólo el 39% de la propiedad) su participación se acercaría al 45% de la propiedad.


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